7 de octubre, día del trabajo decente

Un 7 de octubre más nos sumamos al llamamiento internacional de las organizaciones sindicales para reivindicar un trabajo decente que nos garantice una vida digna. En España la precariedad laboral es la norma. La ausencia de un trabajo decente que garantice unas condiciones de vida digna afecta a la mayoría de la clase trabajadora, cuestión que se acentúa con la juventud trabajadora y especialmente con las mujeres jóvenes.

Los últimos meses hemos visto cómo desde los medios del régimen e influencers que replican el mensaje hegemónico se viene promoviendo el trabajo continuo. Bajo el manido eslogan de que “al que algo quiere, algo le cuesta” nos incitan a extender nuestras jornadas laborales más allá de lo establecido para cumplir con la empresa -porque tal y como nos dicen no es un lugar en el que te explotan, sino una gran familia- o lograr ascensos profesionales o mejores salarios que nunca llegan.

Desde la Juventud Comunista creemos que la reducción de jornada laboral es posible y necesaria. El desarrollo de los procesos logísticos y técnicos permite seguir produciendo o prestando los mismos servicios con menos fuerza de trabajo, pero nuestras jornadas laborales continúan durando lo mismo y los empresarios se ganan más. Es hora de aprovechar las capacidades productivas para planificar el tiempo de trabajo, pudiendo reducir las jornadas laborales, manteniendo siempre los salarios.

Ahora bien, la reducción de la jornada laboral por sí sola no basta. Necesitamos implantar un conjunto de medidas de manera inminente para lograr un trabajo decente, que es condición de posibilidad de una vida digna. Entre otras, equiparación de las condiciones laborales de las mujeres y los hombres por medio de planes de igualdad o supervisión por parte de las organizaciones sindicales e inspección de trabajo -plantilla que se deben aumentar con urgencia-; el aumento del Salario Mínimo Interprofesional, reduciendo los beneficios de los que nos explotan; aumento de las indemnizaciones por despido, dificultando la rotación de las trabajadoras, una de las mayores lacras que sufre la juventud; etc.

Son medidas inaplazables. El Gobierno del PSOE debe impulsarlo de manera inmediata para poner fin a la lacra de los empleos precarios y sin derechos que sufrimos la juventud trabajadora.

Las jóvenes comunistas sabemos que solo mediante la movilización y la organización sindical vamos a lograr estas demandas tan elementales para el conjunto de la juventud trabajadora. Es por ello que llamamos al conjunto de la juventud a organizarse y salir a la calle a reivindicar lo suyo.

¡Trabajos decentes para una vida digna!