Intervención de Xavier García, secretario general de la Juventud Comunista, en el mitin central de la #FiestaDelPCE18 celebrada los días 28, 29 y 30 de septiembre en Villa de Vallekas

Boas tardes, bona tarda, arratsalde on, buenas tardes camaradas, amigos y amigas del Partido y de la Juventud Comunista.

Qué alegría ver tanta gente aquí hoy y especialmente tantos jóvenes.

En primer lugar, agradecer como no puede ser de otro modo, a todas las camaradas, a todos los camaradas, que han hecho posible esta fiesta con su trabajo voluntario, y que año tras año participan del montaje, del desmontaje y de todos los turnos que hacen posible que disfrutemos de la Fiesta durante estos tres días. Y en especial quiero saludar el trabajo de los más de 600 militantes de la Juventud Comunista que han venido este año y que permitan también que la fiesta sea posible, cubriendo turnos durante la fiesta pero también en las semanas previas con todo el trabajo de difusión que han realizado las camaradas de Madrid. Sabemos que este tipo de trabajo también es muy útil en el proceso formativo de cualquier joven comunista.

Alegrarnos también de que tras 10 años volvamos a contar con un espacio propio para la juventud, el Espacio Agitación. La fiesta, además de un espacio de ocio, de cultura, de encuentro, es un lugar para el debate y la propuesta política. Por eso a lo largo de estos 3 días estamos abordando algunas de las principales problemáticas a las que se enfrente la juventud: la precariedad laboral, el auge de las casas de apuestas en los barrios obreros , la dificultad del acceso a la vivienda o los retos del movimiento feminista. Frente a estos problemas el gobierno de Pedro Sánchez no tiene ninguna solución que aportar: solo gestos y medidas cosméticas. Pero la clase obrera, la juventud, no necesitamos maquillaje, necesitamos trabajo, vivienda, educación, servicios sociales que nos permitan vivir una vida digna en nuestra tierra. Y ni este gobierno ni cualquier otro gobierno bajo el marco capitalista va a darnos estos derechos si no los conquistamos mediante la organización, la unión y la lucha. Y cuando nos organizamos, cuando luchamos, el régimen no se queda de brazos cruzados, si no que hace uso de la represión. Por eso nos solidarizamos y exigimos la absolución de Jesús y Elena, del CS 13 rosas, todavía pendientes de juicio, las camaradas imputadas del Hotel Reconquista, los jóvenes de Altsasu, Boro, Jorge del distrito 14, nuestro compañero Alfon, Hasél, Valtònyc, todos los raperos, tuiteros, luchadores y jóvenes sindicalistas que están siendo perseguidos. Un abrazo para Willy Toledo: nosotros también nos cagamos en dios y en especial en la retrógrada justicia española.  Y aunque no estén a nuestro lado de la trinchera eso no impide que también nos solidarizamos con los presos políticos catalanes.

Pero como dicen nuestros camaradas colombianos de la JUCO, que la esperanza venza al miedo. Y la esperanza, la lucha, la unidad, es lo que ha caracterizado al movimiento feminista, que este 8M paró el país e inundó las calles de todos los pueblos y ciudades. Un movimiento al que se han incorporado decenas de miles de mujeres jóvenes. Un movimiento que efectivamente solo puede ser anticapitalista y que se debe de impregnar de movimiento obrero así como el movimiento obrero se debe impregnar de movimiento feminista.

Es preciso recordar que en esta lucha los hombres nos tenemos que echar a un lado, lo que no implica que no tengamos un papel que jugar. Como aquí en este espacio de ocio, siendo partícipes de unas fiestas seguras para las mujeres, libre de acoso y cualquier tipo de agresión, sin que haga falta que intervenga la brigada feminista.

Desde la resignación no cambiaremos nada. Los y las pensionistas nos han enseñado que con la movilización se pueden conseguir victorias. También el movimiento feminista y los trabajadores y las trabajadoras que han decidido plantar cara en sus empresas. Así que ni un solo respiro al gobierno de Pedro Sánchez. Llenemos las calles el 24 y 27 de octubre, demos la batalla en cada centro de trabajo, en cada centro de estudios, en cada barrio. Que no tengan una celebración tranquila de los 40 años de su falsa transición.

Camaradas: a la calle, que ya es hora.

Larga vida a la Fiesta del PCE.

¡Viva la Juventud Comunista!

¡Viva el Partido Comunista!