Este miércoles 15 de octubre se ha convocado por parte de distintos sindicatos de clase una huelga general en solidaridad con el pueblo palestino. Desde la Juventud Comunista apoyamos y participaremos en las acciones que se lleven a cabo en pueblos, ciudades y centros de trabajo de todo el país en el contexto de la huelga general internacionalista.
El genocidio que ejerce el ente sionista sobre el pueblo palestino ha generado una ola de protestas de la clase trabajadora en todo el mundo, y nuestro país no es una excepción. Los últimos meses han estado marcados por un repunte de la movilización en solidaridad con Gaza frente al genocidio perpetrado por Israel, y la clase trabajadora del Estado español ha señalado cada uno de los tentáculos que nutren al sionismo, cada una de las relaciones económicas y políticas que establecen empresas e instituciones de nuestro Estado.
La supuesta “solución del conflicto” de Trump supone un nuevo ataque al pueblo palestino. Pese a que el alto al fuego sea un respiro vital para el pueblo palestino, la ocupación israelí y la persecución a palestinos no solo no van a cesar, sino que van a estar dirigidas por la injerencia internacional para que la burguesía occidental se lucre con la reconstrucción de Gaza bajo el régimen colonial que la convierta en una “Riviera” para el imperialismo occidental. Con esta propuesta, pretenden solucionar el conflicto reconociendo formalmente los dos Estados, como si un punto medio fuera posible en este genocidio, como si el desarme del pueblo gazatí no le dejara completamente indefenso ante su asesino; el pueblo palestino solo puede vencer y emanciparse del yugo sionista con la recuperación de sus tierras ocupadas, con la eliminación del Estado de Israel y de todos los tentáculos que nutren al sionismo. En cambio, la solución de los dos Estados permite a la burguesía occidental y sus Estados imperialistas mantener las relaciones económicas y políticas con Israel, permite a cada gobierno cómplice del sionismo genocida echar la vista a un lado y mantener las relaciones que interesan a la burguesía que defienden.
Frente a las propuestas de la burguesía, la solidaridad internacionalista pasa hoy por defender los intereses de la clase trabajadora internacional, y la forma concreta que adquiere es la del combate a la burguesía cobijada bajo el Estado español y hacia todas las instituciones que conforman el bloque imperialista aliado con el sionismo, capitaneado por la OTAN, EEUU y la UE. En el contexto actual de rearme por la burguesía y sus Estados occidentales, la clase trabajadora internacional responde frente a las guerras imperialistas y sus masacres, y lo hace desde la autoorganización política; desde movilizaciones espontáneas masivas en las principales ciudades hasta las dos jornadas de huelga de la clase trabajadora italiana que han paralizado la producción y el transporte contra el genocidio, contra el sionismo y contra las instituciones cómplices. Es en este marco de respuesta de la clase trabajadora organizada frente a la farsa del derecho internacional y de nuestros Estados que se convoca la huelga general del día 15 de octubre. A pesar de que esta huelga carece de preparación y autoorganización de las trabajadoras en cada centro de trabajo, ésta sí tiene hoy una clara utilidad: señalar que existe una alternativa de la clase trabajadora frente a los pactos de la burguesía y sus Estados. Los grandes sindicatos (UGT, CCOO) hoy demuestran, una vez más, que no están a la altura de las luchas de la clase trabajadora en nuestro país, y en lugar de apoyar la huelga internacionalista, concilian con la patronal una propuesta de paros parciales. De nuevo, los grandes sindicatos que llevan una década sin convocar una huelga general ponen por delante su burocracia y sus pactos con las instituciones de la burguesía y su Estado, reafirmando que el pacto social que practican no responde a los intereses de nuestra clase, sino a los de sus propios aparatos burocráticos y a los de la burguesía.
Las comunistas tenemos claro el camino a seguir: combatir al sionismo desde cada uno de los frentes en los que encontramos sus tentáculos. Frente a cada empresa, cada convenio de colaboración, y frente a cada pacto internacional que perpetúe el genocidio y el yugo sobre el pueblo palestino, estará la clase trabajadora autoorganizada.
Hoy decimos: ¡Frente al genocidio en Gaza, no hay medias tintas: Paro total y huelga general! ¡No a la propuesta de los dos Estados! ¡Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá!

